MONTEVIDEO.- El presidente de Uruguay, José Mujica, se comprometió a promulgar antes de noviembre, la nueva ley que declara de lesa humanidad e imprescriptibles los delitos cometidos durante la dictadura en su país, y dijo que la Suprema Corte de Justicia tendrá la última palabra en los casos que se denuncien a partir de su entrada en vigencia.

La norma fue aprobada ayer a la madrugada por Diputados, para frenar la prescripción de los crímenes que iba a concretarse desde el próximo mes. La sanción fue lograda con el voto positivo de 50 legisladores (todos los oficialista Frente Amplio) sobre 91 presentes, y se basó en el respeto a los tratados internacionales de los que Uruguay es parte. Un centenar de personas que acompañaron la votación desde las barras del Parlamento celebraron la decisión con aplausos y cánticos de "se va acabar la impunidad en Uruguay", al final de un tenso debate de más de 12 horas.

De hecho, la norma anula la Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado, que garantizaba la no persecución judicial en estos delitos y que estaba vigente desde marzo de 1985; había sido ratificada en las consultas populares realizadas en 1989 y 2009.

Esta decisión reabre el debate sobre el juzgamiento de hechos cometidos durante el Gobierno de facto entre 1973 y 1985, y se prevé que se presenten nuevas denuncias por torturas y violencia sexual contra militares y policías, así como demandas que un grupo de militares retirados contra ex guerrilleros de Tupamaros.

Mujica señaló: "los problemas jurídicos tienen varias bibliotecas; alguna decisión tendrá que haber por parte de la Corte y estaremos a lo que ella decida". Según la Comisión para la Paz, hubo 38 personas desaparecidas en Uruguay, además de 182 desapariciones de uruguayos en la Argentina, ocho en Chile, dos en Paraguay y una en Brasil. (Especial-Télam-AFP)